La constante lucha emocional contigo mismo,
el despertar de la madurez rasgando tus pulmones
al compás del éxtasis por el sentirse aún jóven.
La constanste lucha intelectual con el mundo,
el despertar de la sabiduría rasgando tu conocimiento
al compás del éxtasis por el sentirse abierto al aprendizaje.
La constante lucha vital contigo mismo,
el despertar de la consciencia rasgando tu sentir
al compás del éxtasis por el sentirse aún vivo.
La constanste, y también indertidumbre de no saber qué será del mañana
pero la implicita seguridad de que se siga despierto
en alerta hacia cualquiera de las tres luchas
y abierto, incluso, a sumar una más y todas las que estén por llegar.
La constante respiración que oxigena tu movimiento,
la defunción del presente con cada bocanada,
el compás pierde el ritmo,
el pulso, la precisión.
La vejez te abraza
pero la experiencia te embellece.
Existes.
viernes, 26 de enero de 2018
jueves, 25 de enero de 2018
Principios de enero,
la plaza más bonita de la ciudad
abría la noche mientras despedía el día.
La vi llegar de lejos pero la torpeza de mi vista impedía ver su rostro.
No podía creer que fuera ella,
Íbamos a encontrarnos en la ciudad de mis amores.
Su pelo sondeado por el viento,
Qué pequeña que eres, Barcelona.
Su cigarro a medio acabar y,
nuestras ganas a punto de comenzar.
Su mirada no era de este planeta.
martes, 23 de enero de 2018
Allá, más allá de la poesía
Fuimos una estación,
llena de sal y sol,
juro que hubo ilusión.
Tal vez, incluso tuvieses razón,
y sea yo ladrona
robando magia en cualquier parte
de todo aquello que tratabas de embellecer.
A pesar de todo, no te culpo,
no me culpo yo tampoco de ello;
A pesar de todo, fuiste tú
la inspiración a mis letras.
Pero lo cierto amor, es que no fuimos más que eso,
no más que poesía.
llena de sal y sol,
juro que hubo ilusión.
Tal vez, incluso tuvieses razón,
y sea yo ladrona
robando magia en cualquier parte
de todo aquello que tratabas de embellecer.
A pesar de todo, no te culpo,
no me culpo yo tampoco de ello;
A pesar de todo, fuiste tú
la inspiración a mis letras.
Pero lo cierto amor, es que no fuimos más que eso,
no más que poesía.
domingo, 21 de enero de 2018
Orden IXX de Caos introspectivo
Le habló del proceso creativo,
del cuervo adolecido buscador
del caos implícito en lo vivo.
Sumergió su sueño hasta el albor,
y viajó como cazador
buscando espacios ausentes de calor
tratando de encontrarse con ese frío
que sostiene todo aquello que resulta asolador
aún sabiendo que la permanencia reside en un lirio
y que, aunque esta ya no sea su flor
le aguarda en el río
que desemboca furioso entre los pétalos de su ardor.
Le habló del torrente que corre rojo por su imaginación,
de la originalidad que flagela sigilosa la rutina,
del mudo cortocircuito que irrumpe altivo su acción,
aquel que retrocede las horas y penetra con ese orgullo que contamina,
que se extiende transparente besando la aproximación.
Le habló de un cuervo que acabó con todo hace eones,
que dejó que ese caos se extendiera
que buscara otros espacios, otros cuerpos, otros huecos,
le habló del verso
y de que todos habían olvidado el proceso.
viernes, 19 de enero de 2018
martes, 16 de enero de 2018
El recurso del abandono
Se me hace duro y me cansa.
Me cansa ser tan fuego,
solo tener de fría el helado cortocircuito
que recorrre mis pies y manos.
Harta de las hipérboles con las que
juega mi mente,
y una vez,
y otra.
Las ilusiones que siembro,
el romanticismo que yace inherente
a la mirada,
el filtro,
la luz de mis días.
Quiero ser prudente,
escapar de este sentir
tan delicado como la carne viva
tan presente como la lluvia.
Quiero poder llorar y extraerme.
pero ni las lágrimas son capaces
de abandonarme.
Quiero vivir en la realidad
y no hacerla a base de sueños.
Quiero sentir menos.
Llevo mucho tiempo
luchando contra mí misma
y lo cierto
es
que
el alma me estalla.
Me cansa ser tan fuego,
solo tener de fría el helado cortocircuito
que recorrre mis pies y manos.
Harta de las hipérboles con las que
juega mi mente,
y una vez,
y otra.
Las ilusiones que siembro,
el romanticismo que yace inherente
a la mirada,
el filtro,
la luz de mis días.
Quiero ser prudente,
escapar de este sentir
tan delicado como la carne viva
tan presente como la lluvia.
Quiero poder llorar y extraerme.
pero ni las lágrimas son capaces
de abandonarme.
Quiero vivir en la realidad
y no hacerla a base de sueños.
Quiero sentir menos.
Llevo mucho tiempo
luchando contra mí misma
y lo cierto
es
que
el alma me estalla.
viernes, 5 de enero de 2018
Suscribirse a:
Entradas (Atom)