jueves, 6 de septiembre de 2018

Encuentro que a la sombra de la luz del sol en su despedida, me miras. 
Me observas expectante y, no sé qué responder al beso de tu mirar, 
no sé adivinar qué se haya cuando muerdes leve tu labio,
cambias el mirar al horizonte
 y, vuelves a mi.
Es entonces cuando no sé nada y el río ha desaparecido.
Cuando todo el agua está a en tus ojos benévolos,
en tu manos qe sujetan el humo de tu boca, 
en tus piernas que me piden que las acaricie, 
en tus labios que se relamen la malta, 
en tu pecho que implora libertad. 


Me haces libre.

miércoles, 5 de septiembre de 2018

¿Dónde estás?
En libros me dijeron, rebozados de papel y tinta
entre estanterías,
exclusivos que permanecen en mentes privilegiadas.

Poesía encuentro en un beso de pareja o no, qué más da.
cuando sigo las olas del mar,
en las letras del carnaval, del rap.
La poesía está fuera, en las personas,
ella está viva.
Esperándote bajo la noche saboreando mi cerveza
es entonces cuando el camerero recitó: ay juventud divino tesoro...
entonces ahí entendí, la poesía está en todas partes, está en la vida.



miércoles, 29 de agosto de 2018

martes, 14 de agosto de 2018

5:00 pm, Hyde Park.
Me preguntaste qué es enamorarse,
no supe responder a tal pregunta.
¿Tal vez sentir que piensas en esa persona todo el día?
¿Sentir nervios cuando sabes que volverás a verla?
Realmente no tenía la respuesta exacta para aquella cuestión.
Finaliza la tarde, ya la noche había llegado a su fin para aquel domingo.

22:00 pm, Liverpool Street Station
Justamente sentí que había encontrado mi mejor respuesta,
en aquel metro,
 en aquel beso.
Enamorarse es no querer que llegue tu parada de metro
sabiendo que debo continuar mi trayecto sin ti.

sábado, 4 de agosto de 2018

El optimista

Por la noche

que resta

espejos

a la luz.

Por las uvas

que suman

cristal dulce

y olvido.

Por el modo

en que crece

dentro

de las palabras

el coral

del poema.

Por el número 3.

Por la canción

políglota del vino.

Por la esperanza

que hubo

en las banderas

rojas.

Por la amistad

que llena

de rincones

el círculo

inflexible

de la vida.

Por el pescado

que abre

la embajada

del mar

de nuestra boca.

Por la harina

que baja

la luna

a nuestras manos.

Por aquellos

que saben,

como mandó Cernuda,

pedirle

a su existencia

dirección

y sentido.

Por

los ojos

de Ana.

Por la nieve.

Por el imán

que forman

el caos

del amor

y el orden

del deseo.

Por la lluvia

y las islas.

Por todos

los que creen

que es más fácil

hacer

el bien

que merecerlo;

los que pierden la fe

entre dos campanadas;

los que al comer pan

saben

el idioma del trigo.

Por el viento

que sueña

desiertos verticales

y el mineral

que enciende

su luz desenterrada

y la cera

que pone su estracto

de volcán

sobre la piel.

Por el mar.

Por la música.

Por los hombres

que saben

que se puede

huir de la verdad

pero nunca

escapar

de la mentira.

Porque el verso

anterior

no ha sido

el último.

Por la esperanza

de que no me olviden

viernes, 3 de agosto de 2018